Todos sin excepción hablamos demás, lo que hace a veces que las situaciones se salgan de control por lo que pensamos que dijimos y lo que en realidad expresamos.Esto pasa casi siempre que estamos enojados, las palabras cobran vida y después también pasan su factura. Por ello es importante saber controlar la lengua.Una de las cosas que podemos hacer para ello es imponernos una disciplina cuando estamos sobre exhaltados, cerrar la boquita y sólo hacer comentarios como "no estoy de acuerdo", "no lo sé con certeza", cosas que no suenen irónicas, no es fácil, pero tiene su recompensa.
La mayoría de los enojos en todos niveles es por aquello que "no quisimos decir", así que aprendamos para la próxima no decirlo en verdad.
AOL Latino
LatinoBlogs
